
Las asociaciones son estructuras de las que se ha dotado la sociedad para dar cauce, por una parte, a la satisfacción de las necesidades e intereses de las personas asociadas y, por otra, al derecho a la participación en la dinámica social. De este modo, podemos decir que las ideas, opiniones y propuestas de las personas concretas y particulares llegan, a través de las asociaciones, a los órganos de análisis y decisión política y social.