La Comisión Europea ha aprobado Susvimo® (ranibizumab) para el tratamiento de la degeneración macular asociada a la edad neovascular o húmeda (DMAEn). El medicamento se administra mediante Contivue®, un implante ocular recargable que permite liberar el tratamiento de forma continua en el interior del ojo.
Se trata de una nueva alternativa a las inyecciones intravítreas periódicas que se utilizan habitualmente para tratar la DMAE húmeda.
¿Cómo funciona este tratamiento?
En la DMAE húmeda se producen vasos sanguíneos anómalos bajo la retina que pueden provocar acumulación de líquido, hemorragias y daño en la mácula. Para controlar este proceso se utilizan medicamentos denominados inhibidores del VEGF, que habitualmente se administran mediante inyecciones intravítreas y deben repetirse de forma periódica según la evolución de cada persona.
Con Contivue®, el sistema de administración es diferente. Se trata de un pequeño implante ocular que se coloca quirúrgicamente en el ojo durante un procedimiento ambulatorio. El implante permanece en el ojo y permite administrar de manera continua una formulación específica de ranibizumab (Susvimo®).
El sistema está diseñado para que el implante pueda recargarse periódicamente con el medicamento, evitando así la necesidad de recibir inyecciones intravítreas con tanta frecuencia. La pauta autorizada permite realizar las recargas aproximadamente dos veces al año.
Susvimo® y Contivue®: ¿cuál es la diferencia?
Es importante distinguir ambos nombres:
- Susvimo® es el medicamento. Contiene ranibizumab, un inhibidor del VEGF.
- Contivue® es el implante ocular recargable y el sistema de dispositivos que permite introducir, recargar y, si fuera necesario, retirar el implante.
El implante Contivue® recibió el marcado CE en la Unión Europea en septiembre de 2025. Posteriormente, en septiembre de 2026, la Comisión Europea autorizó Susvimo® para el tratamiento de la DMAE neovascular.
¿A quién está destinado?
Esta nueva opción no está indicada para todas las personas con DMAE húmeda.
La autorización europea establece su uso en personas adultas con DMAE neovascular que hayan alcanzado una situación estable de la enfermedad después de haber respondido previamente a un tratamiento intravítreo con un inhibidor del VEGF.
Por tanto, la decisión sobre si este tratamiento es adecuado debe realizarla el equipo de oftalmología teniendo en cuenta la situación de cada persona.
Una alternativa para reducir la frecuencia de las inyecciones
Una de las principales ventajas potenciales de este sistema es la reducción de la frecuencia de administración del tratamiento. En el estudio clínico de fase III Archway, las personas tratadas con Susvimo mediante el implante consiguieron mantener resultados visuales equivalentes a los obtenidos con inyecciones intravítreas mensuales de ranibizumab.
Los datos disponibles a largo plazo también han mostrado mantenimiento de los resultados visuales y estabilidad anatómica de la retina en pacientes tratados con este sistema durante varios años.
La aprobación de Susvimo supone así la llegada a la Unión Europea de una nueva forma de administrar de manera continua un tratamiento anti-VEGF, con el objetivo de reducir la carga que pueden suponer las inyecciones y las visitas frecuentes al hospital para las personas con DMAE húmeda.
Importante: la disponibilidad de este tratamiento y su incorporación a la práctica clínica pueden depender de los procedimientos y condiciones establecidos en cada país. Será el especialista en retina quien determine si una persona cumple los criterios y si esta opción es adecuada para su caso.
Os compartimos la fuente original de la noticia en inglés: European Medicines Agency