Un grupo de investigadores de la Universidad Pablo de Olavide (UPO) trabaja en el desarrollo de una metodología informática que servirá de apoyo al estudio clínico de enfermedades raras y que se basa en técnicas de análisis inteligente de datos.
Un grupo de investigadores de la Universidad Pablo de Olavide (UPO) trabaja en el desarrollo de una metodología informática que servirá de apoyo al estudio clínico de enfermedades raras y que se basa en técnicas de análisis inteligente de datos.
Expertos reunidos en la III Jornada ‘Investigar es avanzar’, organizada por el Centro de
Investigación Biomédica en Red de Enfermedades Raras (CIBERER), han demandado, este miércoles, la necesidad de acometer una reestructuración del Sistema Nacional de Salud (SNS), de modo que se adapte mejor a las necesidades de las personas afectadas por enfermedades raras (ER).
A continuación incluimos el resumen en castellano de un artículo interesante publicado en una web americana,acerca de una tecnología, denominada a Cytovis, que tiene posibles aplicaciones terapéuticas, incluyendo la retinosis pigmentaria, y la reparación de las lesiones oculares.
Synexus, la mayor empresa del mundo responsable de la inscripción de pacientes y ejecución de ensayos clínicos, ha ganado su primer contrato para realizar estudios oftalmológicos. La empresa con sede en Manchester ha anunciado su intención de participar en ensayos oftalmológicos a finales de octubre, tras negociaciones con los principales patrocinadores.
Una empresa canadiense de biotecnología, ha anunciado que su producto sintético retinoides orales para el tratamiento de la retinosis pigmentaria se ha concedido la designación de fármaco huérfano*. La droga había obtenido previamente la designación de fármaco huérfano de la FDA para el tratamiento de la Amaurosis congénita de Leber (LCA).
Los ácidos omega-3 son de utilidad para prevenir la retinopatía en modelo murino. El grupo de Lois Smith, del Hospital Infantil de Boston, ha seguido a esos animales y ahora muestra en un estudio que se publica hoy en Science Translational Medicine cómo los ácidos omega-3 ofrecen esa protección, y propociona datos en los que dice que se puede utilizar con inhibidores de la COX, como la aspirina y los AINE, y no afectan a sus beneficios.
La reunión anual del comité nacional del consorcio Cenit-Ceyec, ayer, en el Instituto Oftalmológico Fernández-Vega. MARIO ROJAS
Asturias se convirtió ayer por unas horas en el epicentro de la industria oftalmológica nacional, un sector que, de una década a esta parte, «vive una revolución tecnológica que ni siquiera soñaba». Así de optimista se mostraba Jesús Merayo, coordinador de la Fundación de Investigación Oftalmológica (FIO), facultativo del Instituto Fernández-Vega y uno de los anfitriones de la reunión anual del comité nacional del consorcio Cenit-Ceyec, que engloba a doce entidades punteras (médicas, farmacéuticas y de la industria del sector). El Instituto Oftalmológico Fernández-Vega, que realiza cada año 110.000 consultas y practica 8.000 operaciones, entre ellas.
La retina humana es una estructura extraña; evolutivamente refinada, pero retorcida como las tripas de un transbordador espacial. Si no se examina con detalle, puede dejarnos descolocados, como creo que son algunos de los argumentos que a veces se utilizan para describir su arquitectura. En concreto quiero aclarar en lo posible un malentendido que aparece constantemente en los trabajos de divulgación sobre la evolución biológica.
Alrededor de 12 millones de estadounudenses sufren de enfermedades de la retina, siendo la degeneración macular la principal causa de pérdida de visión. Los suplementos de micronutrientes y terapia genética para corregir los genes mutados pueden ayudar en los estadios tempranos, pero una vez que los fotorreceptores y las células del epitelio pigmentario de la retina (EPR) se pierden, solo las técnicas reconstructivas o de derivación (bypass) de la retina dañada restaurarán la visión.
Quién no querría una visión nítida y clara para toda la vida? Para ello se deberían tomar algunos micronutrientes específicos. Una actual revisión científica ha confirmado que un óptimo suministro de carotenoides luteína y zeaxantina, así como los ácidos grasos omega-3 DHA y EPA, es esencial para mantener nuestros ojos sanos. Los autores destacan el potencial de estos nutrientes para la protección de las células de la retina y la prevención y tratamiento de las enfermedades oculares degenerativas relacionadas con la edad, como la degeneración macular (AMD, en inglés) en las personas mayores.