Una nueva experiencia inclusiva que une cultura, emoción y reflexión
Ayer, desde la Asociación, tuvimos el enorme privilegio de visitar el Museo de Bellas Artes de Asturias, un espacio que volvió a abrirnos sus puertas para recordarnos que la cultura, cuando se piensa desde la accesibilidad, se transforma en una experiencia verdaderamente universal.
No fue una visita cualquiera. Fue un encuentro navideño con el arte, la historia y la memoria colectiva, diseñado para que las personas con baja visión pudieran disfrutarlo plenamente, con recursos adaptados, sensibilidad y un cuidado excepcional en cada detalle.
Música, audiodescripción y juguetes con historia
Durante la visita, tuvimos la oportunidad de disfrutar de música en directo, un elemento que siempre aporta emoción y profundidad a esta actividad, creando una atmósfera envolvente que acompañó todo el recorrido.
Uno de los momentos más especiales fue la audiodescripción de una colección exclusiva de juguetes antiguos, que nos permitió viajar en el tiempo y conectar con distintas generaciones a través del juego. Gracias a una narración cuidada y accesible, cada pieza cobró vida más allá de lo visual.
Desde auténticas joyas de finales del siglo XIX, como figuras datadas en 1890, hasta piezas de mediados del siglo XX, la colección nos mostró cómo el juego ha sido siempre una forma de aprendizaje, imaginación y expresión.
Piezas únicas que despiertan emoción y memoria
Entre los objetos que más nos impresionaron se encontraba el tiovivo artesanal más grande jamás creado por el juguetero Eusebio Roca, una obra excepcional que no solo destaca por su tamaño y complejidad, sino también por el valor artístico y cultural que encierra.
También descubrimos piezas tan entrañables como un buzón de los años 50, donde los niños y niñas dejaban sus cartas dirigidas directamente a Melchor, un objeto cargado de ilusión, tradición y recuerdos compartidos.
Y, por supuesto, no podemos dejar de mencionar los espectaculares juguetes de motos con sidecar, auténticas maravillas de su época, cuyo precio original alcanzaba las 12.400 pesetas, reflejo del valor que se otorgaba a estos objetos y del nivel de detalle con el que estaban creados.
Reflexionamos sobre el derecho a jugar
Más allá de lo artístico y lo histórico, esta experiencia nos invitó a reflexionar sobre algo fundamental: el derecho al juego en la infancia. Jugar no es solo entretenimiento; es desarrollo, socialización, creatividad y bienestar emocional.
Reivindicar el juego como un derecho también implica garantizar que sea accesible, que todas las personas, independientemente de sus capacidades visuales, puedan disfrutar de la cultura y de los espacios que la albergan.
Gracias por hacerlo posible
Queremos expresar nuestro más sincero agradecimiento al Museo de Bellas Artes de Asturias por su compromiso con la accesibilidad y por hacer posible una actividad tan cuidada, inclusiva y enriquecedora.
Gracias también a todas las personas que participaron y compartieron este momento con nosotros. Experiencias como esta refuerzan nuestro convencimiento de que la accesibilidad no resta, suma, y de que el arte solo alcanza su verdadero sentido cuando puede ser vivido por todas las personas.
Desde EsRetina, seguimos caminando juntos hacia una cultura más accesible, inclusiva y humana.
