
Un grupo relativamente pequeño de medicamentos, de administración tanto sistémica, como tópica o intraocular, es responsable de numerosas toxicidades retinianas capaces de provocar una pérdida visual irreversible. Dicha toxicidad puede ser agrupada en varias categorías, tales como retinopatías pigmentarias, retinopatías cristalinas, vasculopatías retinianas, retinopatías caracteriza¬das por edema o pliegues retinianos, y aquellas que no provocan cambios visibles en el fondo de ojo.


